Una mejor educación exige una autoevaluación formativa

La mejora de la educación requiere de una evaluación pertinente y útil para la toma de decisiones, que promueva la participación de cuerpos directivos y docentes, coincidieron  las y los especialistas participantes en la mesa Evaluación de los procesos escolares, del Seminario Internacional sobre Evaluación Educativa: Tendencias y replanteamientos, organizada por  la Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación (Mejoredu) y la Oficina en México de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI).

Adán Moisés García Medina (Mejoredu) afirmó que esta Comisión impulsa una evaluación diagnóstica, formativa e integral que esté al servicio de la mejora continua de la educación, se integre progresivamente a los procesos educativos y se construya desde las experiencias y las prácticas de las y los propios agentes educativos.

Puntualizó que la evaluación debe ofrecer a las autoridades educativas información sobre los desafíos en materia de condiciones y procesos que enfrentan los centros escolares, a fin de desarrollar estrategias y acciones de política educativa que contribuyan a superarlos.

En la mesa moderada por Oswaldo Palma Coca — director general en Mejoredu— Antonio Bolívar Botía —catedrático de la Universidad de Granada, España— dijo que existe cierta crisis de las estrategias conservadoras: presionar desde afuera para determinar, por medio de evaluaciones externas, lo que las y los alumnos deben alcanzar en su aprendizaje. Entre evaluación externa y autoevaluación, conviene dar prioridad a la segunda, resaltó.

Dijo que una autoevaluación institucional no se sostiene en el tiempo si no cuenta como condición un sentido de comunidad profesional de aprendizaje comprometida con la mejora de la propia institución. Por último, señaló que no bastan buenos diseños para mejorar la educación y que la mejora no puede provenir sólo por prescripciones externas.

Al referirse al Modelo de Evaluación Diagnóstica, Formativa e Integral (MEDFI), Norma Leticia Castillo Jiménez —supervisora de la Zona Escolar 3 de Primarias en Aguascalientes— consideró que el modelo está al servicio de la mejora continua de la educación y se caracteriza por ser de la escuela, en la escuela y para la escuela. Comentó que convierte a ésta en el centro articulador de procesos de evaluación y proyectos de mejora, involucrando la participación de las y los agentes educativos, y pone a la evaluación al servicio de la mejora educativa.

Xóchitl Beatriz García Curiel —subsecretaria de Planeación y Evaluación de la Secretaría de Educación Pública de Hidalgo— destacó que un modelo de evaluación es importante porque permite saber si se va por buen camino o se requiere de cambios.

 

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