Por Francisco Junco
Hay nombres que aparecen en la política antes de que lleguen las candidaturas. Se mueven, recorren territorio, construyen relaciones, cambian de domicilio electoral, se acercan a grupos, forman estructuras y, cuando llega el momento, simplemente hacen visible un proyecto que ya venía caminando. Emmanuel Reyes Carmona parece estar en esa etapa. No hay, hasta ahora, elementos suficientes para afirmar que sea candidato o aspirante formal de Morena a la gubernatura de Guanajuato. Lo que sí es que el senador por suplencia de Marcelo Ebrad, ya levantó la mano para disputar León en 2027 y que ha dejado abierta la posibilidad de buscar una posición en el Congreso local, aunque dejo entrever su presencia en todo el estado.
Pero quien es Reyes Carmona, ahora flamante miembro de la Cuarta Transformación, aunque éste no llegó a Morena por la puerta principal. Su carrera política nació en el PRD, pasó por Villagrán, tuvo una escala en Cortazar y terminó en el Congreso de la Unión. Fue regidor, secretario particular de un presidente municipal, candidato del PRD en 2018 y diputado federal por una coalición que entonces parecía políticamente improbable, entre PAN, PRD y Movimiento Ciudadano. Un año después, en febrero de 2019, dejó al PRD y se incorporó a Morena. Desde entonces, su ascenso político ha sido constante.
La política mexicana tiene memoria corta, pero los archivos no. Y revisar la trayectoria de Reyes Carmona permite observar algo interesante, que no estamos frente a un político que haya construido su carrera únicamente desde Morena. Hay una historia previa de relaciones políticas, territoriales y personales que después encontraron acomodo en el partido que hoy gobierna el país. En 2024 llegó al Senado como suplente de Marcelo Ebrard y asumió el escaño cuando Ebrard dejó la Cámara Alta para incorporarse al gabinete federal, como el secretario de Economía del gobierno encabezado por Claudia Sheinbaum.
Pero hay otra historia que acompaña su carrera política y que él mismo ha tenido que explicar públicamente: su relación con La Luz del Mundo.
En 2019, cuando todavía era diputado federal, Reyes Carmona participó en un reconocimiento público a Naasón Joaquín García, entonces líder de esa congregación. Después de la detención de Naasón en Estados Unidos, el legislador salió públicamente en su defensa y calificó las acusaciones en su contra como "calumnias". No estamos hablando, por tanto, de una fotografía encontrada años después en un archivo perdido. Hay declaraciones públicas y actuaciones políticas que forman parte de la hemeroteca.
Reyes Carmona ha sostenido que profesar o simpatizar con una religión no debe convertirse en motivo de discriminación y ha rechazado que su pertenencia religiosa determine su actividad política. Ese argumento debe ser respetado. En una democracia, la libertad religiosa es un derecho. Pero también es legítimo que el periodismo pregunte dónde termina la convicción personal y dónde comienza la construcción de una estructura política.
Y ahí aparece Humanismo Mexicano.
El Instituto Nacional Electoral le otorgó registro como Agrupación Política Nacional en 2023. Reyes Carmona fue su presidente y Favio Castellanos Polanco ocupó la secretaría general. Humanismo Mexicano, además, suscribió posteriormente un acuerdo de participación con Morena para el proceso electoral federal de 2023-2024. Es decir, existe una relación política formal entre la organización encabezada por Reyes y el partido gobernante.
El problema, o quizá la pregunta, está en los nombres que acompañan esa historia. Investigaciones de medios nacionales han documentado que Reyes Carmona, Favio Castellanos Polanco y Hamlet García Almaguer han sido identificados como personas relacionadas con La Luz del Mundo. El propio Reyes ha respondido públicamente a esos señalamientos y ha denunciado lo que considera un linchamiento mediático por su relación con esa iglesia.
Por eso resulta insuficiente reducir el asunto a una pregunta religiosa. El verdadero asunto político es otro ¿qué capacidad de organización territorial tiene Humanismo Mexicano y qué papel puede jugar esa estructura en el proyecto de Morena rumbo a 2027? La pregunta cobra mayor importancia porque Humanismo Mexicano ha sido descrito por investigaciones periodísticas como una organización cuya presencia territorial coincide, en distintos puntos del país, con zonas de influencia de La Luz del Mundo. Eso no demuestra que la congregación controle la agrupación política; pero sí justifica investigar la coincidencia de nombres, estructuras y territorios.
Y Guanajuato es ahora el laboratorio político.
Reyes Carmona ya habló de León. Ha dicho que cambió su domicilio electoral a ese municipio y que desde ahí realiza operación política para el estado. Si finalmente busca la candidatura municipal, tendrá que competir dentro de Morena contra otros grupos y otros proyectos. Si no obtiene esa candidatura, ha planteado la posibilidad de buscar una diputación local o su destino inmediato sea la candidatura al gobierno estatal.
Pero en política, muchas veces la pregunta no es únicamente hacia dónde va un personaje, sino quién camina con él.
En Guanajuato aparece entonces una segunda figura que no puede ignorarse, Cinthia Teniente Mendoza, esposa de Reyes Carmona y presidenta municipal de Villagrán. No se trata solamente de un senador que pretende crecer políticamente, sino de una pareja que ocupa posiciones relevantes dentro de la política guanajuatense. Y alrededor de esa relación también existen antecedentes periodísticos que han señalado vínculos con La Luz del Mundo. El País documentó, entre otros elementos, una fotografía de ambos frente a una imagen de Naasón Joaquín García.
Aquí hay que poner freno a cualquier tentación de exagerar. Una fotografía no prueba una operación política. Una pertenencia religiosa tampoco prueba un delito. Y que una persona aparezca mencionada en una investigación de la autoridad no significa que esté acusada de haber cometido un delito. El periodismo serio no necesita fabricar culpables para hacer preguntas incómodas.
Y hay preguntas suficientes.
En abril de este año, una investigación de El País sobre una carpeta de la Fiscalía General de la República relacionada con La Luz del Mundo señaló que entre los políticos sobre los que la autoridad recopiló información aparece Emmanuel Reyes Carmona. El dato es relevante, pero debe manejarse con precisión, aparecer mencionado en esa documentación no equivale a estar imputado penalmente. La diferencia entre ambas cosas es enorme y conviene no perderla de vista.
Lo que tenemos, entonces, es una trayectoria política que comenzó en el PRD, pasó por una coalición con PAN y Movimiento Ciudadano, desembocó en Morena y posteriormente produjo una agrupación política nacional con capacidad de establecer acuerdos electorales con el partido gobernante. Tenemos también una relación pública y documentada de Reyes Carmona con La Luz del Mundo y con dirigentes identificados con esa congregación. Y tenemos ahora una operación política declarada en Guanajuato rumbo a 2027.
¿Es esto suficiente para afirmar que La Luz del Mundo está detrás de una eventual candidatura de Emmanuel Reyes Carmona?
No.
¿Es suficiente para investigar quiénes integran su estructura política, de dónde vienen, qué relaciones tienen y qué papel juega Humanismo Mexicano en Guanajuato?
Definitivamente sí.
Porque quizá la historia no esté en saber si Emmanuel Reyes quiere ser gobernador. Tal vez la historia esté en descubrir qué estructura está construyendo mientras otros todavía están discutiendo quiénes podrían ser los candidatos.
Y si platicamos de política, habrá que hacerlo sin prejuicios, pero tampoco con ingenuidad. La religión pertenece a la conciencia de cada persona. La política, en cambio, está sometida al escrutinio público. Cuando ambas se cruzan, nadie debería ser señalado por sus creencias, pero tampoco ningún político debería pretender que sus relaciones, sus alianzas y sus estructuras queden fuera de la mirada periodística.
Guanajuato todavía no está en campaña. Pero algunos ya están caminando.
La columna queda deliberadamente en una zona de opinión sustentada, no de acusación, plantea preguntas, identifica conexiones documentadas y evita afirmar como hechos las hipótesis que todavía requieren prueba.
Pero, cual es su opinión amigo lector… y si platicamos?
fjuncon01@gmail.com

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